lunes, 24 de octubre de 2016

¿Para qué tantos relojes?

22 octubre 2016

Te cuento…
Murcia, sábado, las cinco de la tarde y solo en casa por más señas si descarto a mis relojes, a mis libros y a muchas cosas más; que si la tele, el teléfono, el equipo de música, las fotos, los cuadros, las mesas, las sillas… Y hablo del comedor, donde escribo, que si abro puertas de armarios me inundan nuevos cachivaches o trebejos difíciles de enumerar. ¿Quién habló de soledades?
Y yo, que siempre alabé la sobriedad de los franciscanos. Yo que siempre me vi atraído por la doctrina de la parvedad o poquedad de estos frailes. La vida con sus gestos nos lleva a ser otros, nos guste o no nos guste, queramos o no queramos. ¿Diré que cuento más de diez relojes en esta sala? ¡Qué locura! ¡Qué de objetos innecesarios! Deberíamos programar nuestra vida según necesidades.
Es la nuestra una sociedad de consumo sin precedentes. Nos vemos abocados a morir de asfixia por tener abundancia de cosas innecesarias. No nos conformamos con lo justo. Aun en contra de la comodidad, nos atiborramos de cosas que nunca vamos a necesitar. Carecemos de espacio por dar cabida a enseres que no usamos. En mi caso, ¿para qué tantos relojes en este comedor?
Y lo que digo no es nuevo. Lo tuve que pensar antes; y hasta escribí un Cuento sobre lo mismo: Era una plaga de coches, porque cada persona tenía el suyo si no eran más. En una ocasión memorable, las calles se llenaron de coches de tal forma que no podían caminar. ¿Qué digo caminar? No podían moverse, ni menos salir sus ocupantes de los mismos. Eran coches aplastados los unos contra los otros y morían de asfixia como ratas cogidas en una trampa.
Algo así puede ocurrirnos hoy con los objetos que nos achican la vivienda. Ya no quedan espacios para vivir nosotros. Nos ahogamos en la abundancia sin sentido de cosas inservibles. “¿Un paraguas por un euro? Voy a comprarlo”. “Pero si no llueve y tienes ya otros cuatro”. “Pero es que a ese precio…”.

                                   Francisco Tomás Ortuño

No hay comentarios:

Publicar un comentario