12 octubre 2016
Te cuento…
-Murcia, las doce y media, a lomos de Federico.
-¿Otra vez?
-Esta de Federico Balart. No llueve, pero quiere llover. En Madrid está lloviendo.
-¿Cómo lo sabes?
-Lo he visto en la tele: el desfile militar ha estado pasado por agua.
-¿Y se ha celebrado lloviendo?
-Pues sí, los Ejércitos han desfilado por la Tribuna con los Reyes presidiendo. Detrás, el Gobierno en funciones. Muy emocionante, Papa Francisco.
-Sí, emocionante y lo que quieras, pero no hacía falta gastar, habiendo tanta pobreza en el mundo. Y todo para la guerra.
-Es que si no estás preparado, Papa Francisco, del primer mandoble te liquidan. Una pena, pero es así. Siempre hubo guerras, será que es condición humana.
-Esperemos que madure la Humanidad y queden para vergüenza de su pasado. Cuando se diga: “Hubo un tiempo en que las naciones gastaban más en armamento que en cultura y alimento juntos”, habremos superado la fase en que estamos ahora.
-¿Llegaremos a eso, Papa?
-Nosotros no lo veremos, que la Historia anda despacio, pero llegará. Lo que no tiene sentido, termina por abandonarse.
-¡Ojalá que fuera así, Papa Francisco!
-La vida del hombre es un resumen de la Humanidad. Primero la infancia: el niño se pelea y juega; luego la adolescencia: deja las riñas por ayudar esporádicamente a sus compañeros; en la juventud sueña con ser como sus padres; en la fase siguiente forma una familia y trabaja para mantenerla… La Humanidad es igual, vive fases distintas y se va perfeccionando. Llegará un día en que se olvide de las peleas de su niñez.
-Ojalá que sea así, aunque nosotros no estemos para verlo.
-Lo veremos, Francisco, en otro estado. ¿O es que no crees en la otra vida que nos aguarda?
-Quiero creer con todas mis fuerzas.
-En otro aspecto, las guerras van cambiando también. ¿Es que el hombre del siglo XXI usa caballos para pelear como hacía antes? ¿Para qué los castillos y fosos que construían antess? Desde que podían ser atacados desde el aire con aviones ¿para qué los castillos y el agua hirviendo que arrojaban a los que escalaban sus paredes? Mantener hoy un Ejército, con el gasto que supone, es tan inútil como llevar el Rey escolta. Si quieren acabar con su vida hay medios de hacerlo sin necesidad de sacar espadas. Hoy, Francisco, un Ejército no tiene sentido. Se acabaron aquellas guerras que duraban treinta o cien años como cuentan que las hubo.
Francisco Tomás Ortuño
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