1 octubre 2016
Te cuento…
-Santana, las diez, en la jaula.
-¿Has dicho en la jaula?
-Vinimos ayer y, si Dios quiere, nos iremos mañana. Lo que llaman los ingleses weekend o fin de semana. Con la limpieza, Pura y Salvi, hermanas ellas, han llegado a mis dominios en el comedor, y he optado por venir aquí a escribir. El cielo está nublado, pero de momento no llueve. Lina acaba de decir, vía telefónica, que en Murcia hace lo propio.
-¿No me cuentas lo que pasa por Madrid?
-Pasará lo mismo que por Murcia, palmo arriba palmo abajo.
-Me refiero a Pedro Sánchez y al Partido socialista en general, que hoy no es un día cualquiera, como dice un programa de Radio Nacional: puede armarse la de Dios es Cristo. A las nueve se reunían para saber quién manda en el Partido: si Pedro o si Susana.
-¿Cómo dices?
-Te explico: ¿tú sabes lo que es un “Golpe de Estado? Lo que hizo Franco en España con la República; lo que intentó Tejero en 1981, cuando entró armado en el Congreso y dijo aquello de “¡Al suelo todo el mundo!”, ¿te acuerdas?
-¿Y ahora ha habido otro intento golpista?
-Exacto, mister Watson. La pérdida de votos en las Elecciones gallegas y vascas colmó el vaso. Muchos socialistas se reunieron para estudiar la forma de echar a Sánchez.
-¿Y qué acordaron?
-Acordaron dimitir diecisiete del Comité, sin los que Pedro Sánchez no podía seguir de Secretario General del Partido.
-¡Qué golpe bajo!
-¿Te parece poco golpe?
-Sí que está interesante la película. ¿Cómo sigue?
-Que los que están no reconocen a los que quieren estar y los que llegan nuevos o golpistas no reconocen ya a los que estaban.
-¡Vaya lío que se ha montado!
-Y por si fuera poco, en el tumulto, se escuchan voces diciendo que son ellos los que deben mandar. En resumen: un Partido fracasado, dividido y roto.
-¿Y qué dice Rajoy a todo esto?
-Permanece callado, esperando saber en qué termina. “Mariano –le dicen compañeros de la Comunidad Europea-, no te vemos por aquí, ¿cómo va la crisis por España?”. Y él se ríe y contesta: “A ver si me dejan trabajar, que con tanto ruido no puedo concentrarme”.
-Esperemos que no haya tiros, que las cabezas se pierden en situaciones tales, y nadie sabe lo que son capaces de hacer. Han matado a cuatro personas de una familia, se busca a una joven que ha desaparecido…
-Esperemos que aquí no suenen disparos Con todo, si tuviera un búnker me encerraba en él por si las moscas.
-No es broma, Eulogio, que nadie sabe lo que puede salir de semejante encuentro, donde se juegan el ser o no ser en lo sucesivo.
Francisco Tomás Ortuño
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