3 octubre 2016
Te cuento…
Murcia, las diez y media. Una Señora ucraniana que limpia viene cerca y yo tengo que dejar el ordenador. Como ayer, por fas o por nefas, se me pasó sin decir ni mu, mi diario quedó en blanco. En “Te cuento…” que mando a los amigos, salgo del paso con unos poemas de mi libro “Poesías Rescatadas”. Y es que ayer quería escribir cuando llegara a Murcia, pero vino un hijo con la familia y no pudo ser.
-¿Y por qué me cuentas esas cosas, Francisco? Que todo lo malo fuera eso. Si no escribes un día no pasa nada. No seas esclavo de tus propias ocupaciones ahora jubilado; aprende a ser flexible.
-¿Sabes, Papa Francisco? El domingo que viene celebramos nuestro Santo en Santana. Ayer comimos mi mujer y yo en el Restaurante Coimbra, donde ya otras veces, y encargamos mesa y mantel para veinticuatro el domingo que viene.
-¡Qué suerte juntaros la familia en un día tan señalado! Si todos pudieran hacer lo mismo, no habría tantos problemas como hay dentro y fuera de España.
-Lo sé, Papa Francisco, pero es que cada cual mira por él y la vista se queda corta. Ahora dime: ¿Qué pasará en España, ahora que ha dimitido Sánchez?
-Bueno, decir que ha dimitido es un eufemismo como una catedral; mejor, que lo han echado. Este hombre, con el “No a Rajoy” era un paranoico y un peligro. Han hecho bien con dejarlo fuera de juego.
-¿Y ahora qué?
-Ahora una Gestora y todo a seguir su curso. Poco a poco España volverá a ser lo que era antes.
-¡Qué alivio para Soraya, Cospedal y demás Peperos. Seguirán trabajando como antes.
-O mejor, que ahora cuidarán más del trigo a repartir. Que la mujer “no solo debe ser buena”, como dice Cervantes en el Quijote –Cap. XXII de la Iª Parte-, “sino parecerlo”. El gobernante está para gobernar, y en el buen gobierno entra vigilar a los que trabajan con él.
-En un país, el Presidente nacional debe repartir su trabajo entre varios; tantos como Regiones haya; y en cada Región lo mismo: cada Presidente Regional repartirá su trabajo entre tantos como provincias tenga la Región; y estos entre tantos como pueblos; y cada pueblo tendrá otros que cuiden de los Servicios que hagan falta. ¿Cómo va a ver el Presidente de la Nación lo que hace el guardia de una pedanía o cómo se desarrollan las fiestas de barrio?
-El Gobierno es como la sangre que circula por el cuerpo por arterias y venas. El corazón cuidará que las aurículas y ventrículos no se obstruyan. No puede estar en la cabeza y en los pies.
-Pues con tantos servicios y servidores en el camino, la gobernación de un país se reduce a cuidar de unos pocos que producen.
-Pues sí, pero nadie en la tierra tiene el don de la ubicuidad. Y si en el camino sale un garbanzo malo, ¿cómo pensar que el Presidente de la Nación tiene la culpa? Como en los coches, si una rueda se pincha se cambia por otra y la rueda pinchada al vertedero. Vigilancia extrema para que no se detenga la vida de los pueblos, de las regiones y países es lo importante.
-Ahora veo la importancia de la Política, Procopio.
Francisco Tomás Ortuño
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