lunes, 31 de octubre de 2016

Geografía con fichas.

29 octubre 2016

Te cuento

--Esta mañana, sobre las ocho, bajé a abrir la puerta de abajo. En ese instante, pasaba un Señor haciendo fúting, que es otra manera de cubrir un puente de varios días, y no precisamente el peor aprovechado. Se detuvo en la carrera cuando me vio.
-Usted no se acuerda de mí, ¿verdad? –me dijo.
-Pues no caigo –respondí-, con ese traje, ese gorro y esas gafas que le tapan el rostro…
Se sonrió. Tendría unos sesenta años bien llevados.
-Yo fui alumno suyo en el Instituto “Arzobispo Lozano” –siguió.
-Hace de eso medio siglo -respondí.
-El año mil novecientos sesenta y cinco –siguió él-. Usted nos daba Geografía, y no es por decirlo que es verdad, estábamos muy contentos con su  enseñanza.
-Me alegro que fuera así –tartamudeé-; mejor que si quisiera pedirme explicaciones por lo contrario, que hoy todo podría ser.
-No, no, utilizaba una fichas que aprendíamos jugando en el mapa.
Con poco más, nos despedimos. Pensé luego que somos viajeros del mismo tren los que formamos las generaciones. Sin buscarnos nos vemos en cualquier recodo del camino, en cualquier momento. No es difícil encontrarnos, y menos si queremos dar con alguien. Hagamos, pues, lo mejor que podamos con los demás con el fin de que te recuerden con agrado.

                                               Francisco Tomás Ortuño

Acueducto.

28 octubre 2016

Te cuento

Santana de mis amores, la una del mediodía, en la jaula. Llegamos del pueblo. Como estamos en vísperas de un puente, la gente se prepara con compras superlativas.
-¿No forma parte del acueducto este sábado?
-Así es, Casiano, pero se reparten en las salidas. Unos ayer, otros hoy, y algunos que no salen. Francis ha llamado desde Águilas para decir que se queda en casa. Le he alabado el gusto, que la carretera es peligrosa, y más cuando todos a una, como los de Fuenteovejuna, cambian de domicilio.
-¿Y a dónde van si no van a la playa a bañarse?
-Hay mucho por ver fuera del mar, Casiano. Hoy con aviones o barcos cuatro días dan para mucho. Hasta se puede salir al extranjero y visitar Italia, Grecia o Moscú.
-Tampoco te pases, que así no verán más que nubes o costas.
-Tú vas a la Oficina que organiza los viajes y le dices lo que te gustaría ver y el tiempo de que dispones y te organizan un viaje a la carta. ¿No hay restaurantes que en un pispás te preparan una comida para treinta comensales? Pues aquí lo mismo: “Quiero ver la Biblioteca Nacional de Singapur; mañana las Cataratas del Niágara, en Canadá; pasado, el lago Titicaca, en los Andes, y a la vuelta pasar por Tenerife, a que mis hijos pisen el Teide”. Y te dicen: “En media hora está su avión preparado”.

                                               Francisco Tomás Ortuño


jueves, 27 de octubre de 2016

María Dueñas.

27 octubre 2016

Te cuento… María Dueñas

            Murcia, la una y media. No hace falta aclarar que del mediodía.
Como te dije, mi amigo Luis Ortiz me regaló dos “Invitaciones” para ir a la Caixa a escuchar –y a ver, claro- a María Dueñas, escritora. Por la mañana, en la piscina, le dije a Bladimiro:
-¿Quieres venir a la Caixa esta tarde a una Conferencia?
-¿De qué va a hablar? –preguntó.
-De cómo se hace una novela –le dije. Y añadí: Tengo dos Invitaciones, pero mi Señora no puede acompañarme.
Tras mi largo exordio, me dijo que no. “Lo siento, me dijo, pero estoy de mudanza; esta tarde van por los muebles de mi casa: me traslado a Cabezo de Torres”.
-¿Y dejarás de venir a bañarte? –seguí intrigado.
-No, a bañarme vendré como hasta ahora.
Luego te contaré quién es Bladimiro y de cuándo viene nuestra amistad.
Cuando vine a casa, pensé en mi vecino y amigo Francisco Rubio: “Voy a decir a Francisco si quiere venir a la Conferencia de la Señora Dueñas”. Y ni corto ni perezoso llamé a su puerta. Está al lado de la mía, tabique por medio. Abrió y nos saludamos.
-¡Hola!, ¿qué dices? –me preguntó.
Le dije lo de la Conferencia en la Caixa, como a Bladimiro, y me dijo también que no podía acompañarme. Tenía que salir de viaje.
Así los acontecimientos, llegada la hora de la tarde, me llevó mi hija en su coche a la Caixa y entré.
-¿Es que vienes solo? –me preguntó Luis cuando me vio entrar.
¿Cómo le contestaba que ni Bladimiro ni Francisco Rubio aceptaron la Invitación? Le dije solo que mi Señora tenía “Taller” a esa hora y no pudo venir.
Entré al Salón de Actos donde iba a tener lugar la charla. Había otras personas sentadas ocupando las primeras filas. En diez minutos se llenó el salón, no a rebosar pero sí con buena entrada.
Por fin entró la protagonista, sonriente, pasillo adelante, hablando con un Señor. Subieron al estrado y muy amables saludaron al público. Lo que se hace en estos casos. Bebieron agua de un botellín que tenían preparado en la mesa y comenzó el acto. Los dos que subieron se lo cocinaron y se lo comieron. Ella dijo que él era Profesor en la Universidad y que se llamaba Aquilino. Y él habló de su compañera, que acabó escribiendo novelas de éxito.
No me parece mal la forma de exponer su Conferencia. Con preguntas y respuestas, los asistentes supimos que ella dejó la Universidad por publicar libros; que dedicaba ocho o diez horas diarias a escribir y que los argumentos de sus novelas los preparaba mucho en una especie de organigrama hasta que a los dos o tres años, la terminaba.
En el turno de preguntas, Dolores López Vinader le preguntó si el escritor nace o se hace. Respondió Dueñas lo que era de esperar: que nace pero luego tiene que hacerse. Necesita de los dos ingredientes. Algo así digo yo de Marañón en mi “Te cuento…”.
A otra pregunta dijo que su primera Novela –Tiempo entre costuras- la llevó a la fama y que por muchas que escriba, la recordarán por ella. Que suele ocurrir que a los escritores los recuerdan por una que haya escrito sobre las demás. Pensé en Don Quijote de Cervantes.

                                   Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 26 de octubre de 2016

Marañón.

25 octubre 2016

Te cuento…

Murcia, San Frutos, las once, en mi rincón. He leído de nuevo la vida de Marañón. Me encantan las biografías de estos hombres ilustres. De muchas cualidades positivas suyas, yo destacaría su humildad. Académico, médico, historiador… y sencillo no es frecuente encontrar. Trataba de pasar desapercibido entre la gente ocultando su talento con humildad franciscana. He visto fotos suyas con Machado, Ortega, Azorín, Fléming…, lo que quiere decir que alternó con lo más ilustre de su tiempo en España. Don Gregorio, muerto en mil novecientos sesenta, nos dejó un ejemplo a seguir.
¿Qué tienen estos genios que no tengan los demás? ¿Hay muchos Marañones por el mundo? Pienso que don Gregorio nació con unas potencialidades grandes, que desarrolló al máximo. Todos no poseen sus cualidades congénitas y, por tanto, no podrían igualarlo por mucho que quisieran; otros no aciertan, por circunstancias, maximizar sus posibilidades. Un Marañón es un cúmulo de aciertos en el desarrollo de una  excelente clase.
Un día viajaba por el extranjero con su señora –doña Lola-, y al dirigirse a ellos una eminencia de la medicina, que era objeto de reconocimientos oficiales, le dijo a don Gregorio: “He leído unos artículos de su padre que me han interesado muchísimo; dígale que él se merecía más que yo estas felicitaciones; transmítale mi admiración y mi abrazo de compañero”. Don Gregorio no sabía cómo decirle que era él el autor de tales artículos. Tenía entonces veintitrés años, y manifiesta su mujer que en aquel momento supo con quién se había casado.
Trataba a los enfermos con tal cariño y entusiasmo, que “era una suerte estar enfermo por hablar con él”. El dinero no llegó a preocuparle jamás: a muchos pagaba de su bolsillo los gastos de su curación. Yo pienso que ser médico es amar al prójimo, sufrir con los enfermos, ser amigo cuando más lo necesitan. De lo contrario, descuida la faceta más humana de un médico: su presencia es tan necesaria como las medicinas que receta.

                                   Francisco Tomás Ortuño

martes, 25 de octubre de 2016

La lógica del oído.

24 octubre 2016

Te cuento…
Murcia, las once y media, en mi escritorio. No hablaré del tiempo, que está muy definido: un día con otro, lo mismo; para ir a una terraza a tomar el aperitivo.
En Murcia abundan las terrazas. Y no digamos donde hay espacios amplios para poner mesas, como es la Plaza de las Flores o la de Santa Catalina. Los que cruzan por allí a Platería se las ven y se las desean.
O por el Malecón. Ayer, mi hija, mi mujer y un servidor, sobre la una, fuimos a pasear allí. Mamá y yo nos quedamos en los aparatos de gimnasia. Mi hija siguió su paseo por el Colegio de los Maristas hasta la estatua. A la vuelta, otra vez juntos, fuimos al Baobab. ¡Qué lugar tan delicioso! En una mesa tomamos  unos refrescos hasta volver a casa.
Por los ruidos que me llegan de la calle, ¿podría saber que es lunes? ¿Se habrá hecho la prueba? Sería curioso. Escuchando sonidos saber el día de la semana. La lógica del oído. ¿Es lunes, es domingo, es viernes? No son iguales los sonidos de un lunes que los de un sábado. Sensaciones auditivas.
Como adivinar el día que es oyendo la radio. Los locutores hablan de otra forma. A veces se les escapa: “¡Ánimo que ya es viernes!”. Se les ve más contentos. Los comienzos de semana los mismos locutores están más sombríos, más apagados. Es lo que ya sabemos: el trabajo como yugo; las vacaciones como liberación.
Lástima  que el jubilado, cuando podía disfrutar no sienta ganas de hacerlo ni fuerzas para correr. La Naturaleza en ese sentido es cruel: “Trabaja, que luego te desquitarás”. Y luego ves que te ha engañado.

                                   Francisco Tomás Ortuño

lunes, 24 de octubre de 2016

Bolivianos.

24 octubre 2016

Te cuento…

Hace unos días, llamados previamente, fueron dos bolivianos a mi casa de Santana a trabajar en la tierra. ¡Cómo le gusta a mi mujer dirigir la operación de estos hombres!: “¡Aquí un caballón para que el agua no corra”. “¡Cuidado con las plantas!”. “Un riego a las oliveras”... Y ellos detrás cavando y haciendo por donde ella les marca.

A mí me dan pena los bolivianos; vienen de tan lejos... Pensarán en su mujer y en los hijos que quedaron al otro lado del mar. “Me marcho a trabajar”, dirían un día, y la familia los vería partir, en el barco o el avión, para una espera incierta e interminable. Es el drama de los que no tienen trabajo, como ocurrió en España o como ocurre todavía.

Hermosa Bolivia de Suramérica, con un millón de kilómetros cuadrados y unos cinco millones de habitantes, católicos la mayoría: te deseo lo mejor. Mis trabajadores de Bolivia hablan español, pero entre ellos hablan otra lengua; debe de ser el quechua o el aimará, que también son lenguas de allí.

Se les ve a la legua que son buenos –por la cara se come el pan-, honrados y serviciales. No son altivos; más bien sencillos y con fervientes deseos de agradar.

                                   Francisco Tomás Ortuño

¿Para qué tantos relojes?

22 octubre 2016

Te cuento…
Murcia, sábado, las cinco de la tarde y solo en casa por más señas si descarto a mis relojes, a mis libros y a muchas cosas más; que si la tele, el teléfono, el equipo de música, las fotos, los cuadros, las mesas, las sillas… Y hablo del comedor, donde escribo, que si abro puertas de armarios me inundan nuevos cachivaches o trebejos difíciles de enumerar. ¿Quién habló de soledades?
Y yo, que siempre alabé la sobriedad de los franciscanos. Yo que siempre me vi atraído por la doctrina de la parvedad o poquedad de estos frailes. La vida con sus gestos nos lleva a ser otros, nos guste o no nos guste, queramos o no queramos. ¿Diré que cuento más de diez relojes en esta sala? ¡Qué locura! ¡Qué de objetos innecesarios! Deberíamos programar nuestra vida según necesidades.
Es la nuestra una sociedad de consumo sin precedentes. Nos vemos abocados a morir de asfixia por tener abundancia de cosas innecesarias. No nos conformamos con lo justo. Aun en contra de la comodidad, nos atiborramos de cosas que nunca vamos a necesitar. Carecemos de espacio por dar cabida a enseres que no usamos. En mi caso, ¿para qué tantos relojes en este comedor?
Y lo que digo no es nuevo. Lo tuve que pensar antes; y hasta escribí un Cuento sobre lo mismo: Era una plaga de coches, porque cada persona tenía el suyo si no eran más. En una ocasión memorable, las calles se llenaron de coches de tal forma que no podían caminar. ¿Qué digo caminar? No podían moverse, ni menos salir sus ocupantes de los mismos. Eran coches aplastados los unos contra los otros y morían de asfixia como ratas cogidas en una trampa.
Algo así puede ocurrirnos hoy con los objetos que nos achican la vivienda. Ya no quedan espacios para vivir nosotros. Nos ahogamos en la abundancia sin sentido de cosas inservibles. “¿Un paraguas por un euro? Voy a comprarlo”. “Pero si no llueve y tienes ya otros cuatro”. “Pero es que a ese precio…”.

                                   Francisco Tomás Ortuño

sábado, 22 de octubre de 2016

Espero a mi novia.

21 octubre 2016

Te cuento…

Murcia, las diez y media. En la calle Sagasta han abierto una churrería a donde acude la gente como las moscas a un panal de rica miel.
-Voy al trabajo.
-¿No desayunas?
-Lo haré en la churrería.
El día de la subida de la Virgen a la Fuensanta, había cola hasta la iglesia para coger una mesa o llegar al mostrador.
-Cinco raciones, oiga, que llevo una hora esperando.
Como había familias que venían de los pueblos a tomar aquí sus churros con chocolate, no daban abasto.
-Deme una “rueda” para llevármela al monte.
Hoy he dicho a mi Señora: “A las diez te espero en la churrería de Sagasta.
Y fui. Aunque no había llegado, cogí una mesa.
-¿Le atienden? –me preguntó una joven pronto.
-Espero a mi novia –le contesté. Una risita se dibujó en su rostro.
-No hay prisa –dijo, y se alejó.
Seguí esperando que llegara mi mujer. La gente ocupaba el resto de las mesas. Unos entraban y otros se iban. Por fin la vi en la puerta. Le hice señas con la mano.
Los bajos de los edificios cambian de dueño a menudo. Prueban a vender algo o a reparar relojes. Si tienen suerte y acude público, permanecen; si no entra nadie ni a preguntar qué venden, se van, que el alquiler no se detiene.
A la churrería de la calle Sagasta le ha ido bien. ¿Habrá sido cosa de suerte? ¿De simpatía? Cerca hay bares donde sirven cafés. Muy cerca una heladería. ¿Faltaba la churrería?
La venta debe tener su truco o su arte para llegar a la parroquia. No será cuestión de suerte solo. Como en las personas que triunfan en la vida, debe existir un elemento oculto que lo haga diferente a los demás.
-¡Hola, Andrés, enseguida te atiendo!
Familiaridad, llaneza, confianza. Quizás que ese trato posea la clave del éxito. La gente en el fondo busca amigos, que le traten como tal. He observado que en los locales que triunfan o permanecen hay un ambiente de hermandad que los distingue. Hay necesidad de amigos con quienes desahogar las preocupaciones que inquietan su alma.

                                   Francisco Tomás Ortuño  

viernes, 21 de octubre de 2016

Programa de actos.

20 octubre 2016

Te cuento…

Murcia, las diez y media, en mi estudio. Tiempo lluvioso. Como día de limpieza en casa, veo que se acercan peligrosamente a mi camarín las limpiadoras. Tendré que levantar el vuelo y cambiar de escritorio.
Estaba cantado. Sigo con el piano de compañero. He cambiado la mesa octogonal por esta circular. La superficie de aquella es “semiperímetro por apotema”; de esta, “pi erre dos”, o sea, 3´14 por el radio al cuadrado. No se llevarán mucho. Igual un día calculo sus áreas.
Sobre esta mesa hay una Agenda de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Jumilla, con la Programación de actos correspondiente al último trimestre del presente año. Te copio algunos:

1 de Octubre: Festival de Bandas de Música”, por la Asociación jumillana Amigos de la Música.
1 Octubre: “Día de tejer en la calle”, a cargo de la Asociación de Artesanos de Jumilla.
8 Octubre: “Pequeños arqueólogos”, actividad infantil organizada por la Sección de Arqueología del Museo Municipal.
15 Octubre: “Gala 75 aniversario” de los Coros y Danzas de Jumilla.
18 Octubre: “Exposición de pintura” de Gabriela Amorós.
21 Octubre: Presentación del libro “El Peliciego”, de Pedro Abarca, en la Casa de la Cultura “José Yagüe”.
21 Octubre: “75 Aniversario de la Bendición del Cristo Yacente”: Concierto de la Orquesta sinfónica de la Región de Murcia.
22 Octubre: Excursión a las minas de la Celia.
23 Octubre: “Clasificación de minerales e Inicio de Colección” por la Sección de Etnografía del Museo Municipal “Jerónimo Molina”.
28 Octubre: “Los cuatro jinetes de las Sagas”, espectáculo literario en el Teatro Vico.
29 Octubre: “Visita teatralizada “El Tenorio” en el Teatro Vico.
30 Octubre: “Casa del Artesano”, jornada de puertas abiertas.

4 Novbre.: “Exposición de fotografías Oscar Vaillard”.
5 Novbre.: “Maqueta del Castillo”, en el Castillo de Jumilla.
12 Novbre.: Excursión a la Hoya de la Sima.
19 Novbre.: Fabricación de cristales, primera parte, en el Museo Municipal.
20 Novbre.: “Concierto” por la Asociación musical Julián Santos.
26 Novbre.: “Cuentacuentos infantil, en la Ermita del Tercer Distrito.
27 Novbre.: Concierto de Santa Cecilia, en el Teatro Vico.

2 Dicbre.: Donación Obras de esparto , Colección Francisco Jiménez.
3 Dicbre.: Curso de esparto, por Francisco Jiménez, en Museo J.Molina
9 Dicbre.: Elaboración de dulces navideños, en Restaurante Loreto.
11 Dicbre.: Visita guiada al Castillo de Jumilla.
16 Dicbre.: “XIV Festival de Villancicos, en Colegio Cruz de Piedra.
17 Dicbre.: Mercado Navideño de Artesanos de Jumilla.
17 Dicbre.: Cuentacuentos navideño, en Biblioteca Pública Municipal.
18 Dicbre.: “Caperucita Roja y el Lobo Vegetariano”, Teatro Vico.
24 Dicbre.: “Adorno navideño”, actividad infantil en el Museo Municipal .

Se nos ensancha el pecho a los jumillanos, viendo que nuestro pueblo rezuma vitalidad. El Programa que transcribo es prueba de ello. Es un atizar el fuego  para que las nuevas generaciones sigan las tradiciones que les dejamos sus antepasados.
¡Qué maravilla! Saber que los hijos conservan las costumbres de sus mayores, como alimento espiritual del pueblo que los vio nacer. sin permitir que se apaguen! ¡Ánimo, jumillanos, acudid a la llamada con ilusiones nuevas,  con el abrazo a la patria chica para que no decaigan sus costumbres.

                                   Francisco Tomás Ortuño

jueves, 20 de octubre de 2016

¿Vais a ver mal que yo sea bueno?

19 octubre 2016

Te cuento…

Murcia, miércoles, las once, en mi escritorio. Los miércoles llevo a mamá en el coche a Moratalla.
-Sujeto: los miércoles…
-No, Pedro, el sujeto es “yo” -¿quién lleva a mamá?; “los miércoles” es complemento circunstancial de tiempo, en ablativo. ¿Es hoy tu santo?
-Pues no, que hoy celebra su santo otro santo celestial. Se llama Pedro también, pero es de Alcántara. Como hay más santos que días tiene el año, se reparten como pueden.
Pedro de Alcántara vivió de 1499 a 1562. Fue franciscano, amigo de otros santos como Francisco de Borja y Teresa de Jesús. Tuvo, como Santa Teresa, fenómenos místicos: arrobamientos, visiones divinas, éxtasis, y hasta comidas servidas por el Señor.
Mi Santo es el 29 de junio, por San Pedro, primer Papa, a quien dijo Jesús: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. Te cuento: Cuando llegaron Jesús y sus discípulos a la región de Cesarea de Filipo, les preguntó Jesús: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?”. Y ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías, otros que un profeta”. Y Jesús les preguntó entonces: “Y vosotros, ¿quién dice que soy yo?”. Pedro tomó la palabra y contestó: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios”. Jesús le respondió: “¡Dichoso tú,  porque eso no te lo ha revelado nadie sino mi Padre. Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo”. Mi santo, por tanto, es por Pedro, el primero de los santos en la corte celestial.
-Tampoco te pases, Pedro, que lo de primeros y segundos se queda para nosotros; lo que ocurra luego no lo sabemos. Aunque bien es verdad que dijo Jesús con una parábola: “Los primeros serán los últimos y los últimos los primeros”.
-¿Qué quiso decir?
-Escucha la parábola: Cuenta San Mateo en su Evangelio, Capítulo 20, versículos 1 al 16, que dijo Jesús a sus discípulos: “El reino de los cielos es semejante a un amo que salió muy temprano a buscar obreros para trabajar. Convino con darles un denario al día y los mandó a su viña. Salió luego por la tarde y encontró a otros que estaban parados y les dijo: “¿Cómo estáis aquí sin hacer nada?”. Y ellos le dijeron: “Porque nadie nos ha contratado”. “Pues id también vosotros a mi viña”.
A la hora de pagar dijo el amo a su administrador: “Llama a los obreros y dales un denario a cada uno”.
Los primeros protestaron: “Estos han trabajado solo una hora y han cobrado como nosotros”. Y el amo respondió: “Amigos, ¿por qué os quejáis?, no os hago agravio: ¿No habéis convenido conmigo en un denario? Tomad lo vuestro y marchad. ¿No puedo hacer lo que quiera con mis bienes? ¿Vais a ver mal que yo sea bueno? “Los últimos son los primeros y los primeros los últimos, que son muchos los llamados y pocos los escogidos”.

                                   Francisco Tomás Ortuño    

miércoles, 19 de octubre de 2016

Por encima de las nubes.

18 octubre 2016

Te cuento…
Murcia, martes, las doce, en mi estudio de la calle Federico. Sin lluvia pero con nubes. Según los expertos, se prepara una buena por el sureste.
-A ver si fuera verdad.
-¿Cómo verán la lluvia, Guillermo, los viajeros desde un avión que la sobrevuela?
-Por encima de las nubes, tomarán el sol como en la playa. Y verán que por debajo se escurren las nubes como si fueran esponjas.
-Será curioso el espectáculo: “Mira, Juan, cómo llueve por Jumilla; como si viéramos una procesión de Semana Santa desde un balcón”.
-Es que nos encontramos en la zona media de la troposfera, Eulalia. Como sabes, estos fenómenos atmosféricos tienen lugar en diez kilómetros de la superficie.
-¿Y más arriba, qué hay?
-Por encima está la estratosfera, hasta unos cien kilómetros.
-¿Y por encima de la estratosfera?
-Un gas que llaman geocoronio, letal para los humanos. Con todo, los cohetes tripulados hoy se atreven con el espacio y preparan viajes a Marte, a Saturno y más allá de nuestro Sistema Solar, que es como decir de nuestra casa.
-¿Qué pensarían nuestros abuelos si volvieran?
-Hoy viajar en un avión es  tan cómodo como hacer un crucero por el mar. Un avión es como un hotel de muchas estrellas: ambiente agradable, espacios amplios, comidas exquisitas y entretenimientos variados; con camas en la clase turista, asientos convertibles en camas; los cojines SCN –Sistema de Confort Neumático- son más ligeros que los cojines corrientes, y este ahorro de peso se aprovecha en añadir comodidades; hay aviones que usan luces de colores para simular auroras boreales dentro del avión con efectos relajantes; hasta emiten resplandores para que los alimentos que se sirven a bordo sean más apetitosos; y por no dejar fuera el sentido del olfato, Iberia ha creado una fragancia para que los pasajeros huelan a flores, proporcionándoles una sensación de bienestar; en cuanto al paladar, los pasajeros durante el vuelo reciben comidas como en los mismos restaurantes de tierra. Según otra compañía, sus nuevos aviones serán más funcionales: Tendrán más espacio para equipajes, baños más grandes, asientos más cómodos, pasillos más amplios, y zona libre para los pies debajo de los asientos; las azafatas transmitirán confianza, aportarán servicio personalizado y con sentido del humor.
-Con aviones así me apuntaba a darle la vuelta al mundo, con lo que hay que ver.
-Y con parada en todas las islas.
-Y sin necesidad de salir del planeta Tierra.

                                   Francisco Tomás Ortuño

martes, 18 de octubre de 2016

Que gane el mejor.

17 octubre 2016

Te cuento…

Murcia, lunes, las once menos cuarto, en la mesa octogonal de mi despacho. El Papa Francisco, con su sonrisa sempiterna, me levanta el dedo pulgar de la mano derecha desde el calendario 2017.
-Nos seguiremos viendo hasta que acabe diciembre –le digo.
-Si Dios quiere –me responde-, que si no quiere… No hagamos vaticinios por adelantado, Francisco, que pueden fallar las cuentas. “¿Quién manda aquí?” –puede decirnos desde arriba, y torcer el destino de las cosas con un cachete a nuestro orgullo.
-Lo mismo puede ocurrir a los que prometen en el altar quererse para siempre; que, pronto, si te vi no me acuerdo: ella por un lado y él por otro.
-Sin romper el vínculo matrimonial, no es la peor medida, Francisco. Lo malo es si tienen hijos pequeños y tienen que rifarlos.
-Prometen por prometer, que nunca saben lo que va a pasar luego. En vez de asegurar podían decir: “Quisiera que…”, porque el futuro es poco previsible o imposible de prever. Una enfermedad puede cambiar el curso de la vida y enfermedades son el alcoholismo o la drogadicción, como la avaricia, la lujuria, la envidia o la soberbia.
-Dios te libre de caer en tales enfermedades, que ya no eres libre de hacer tu voluntad. Y en estos casos, mejor separados fieles que infieles juntos.
-Es verdad, que cuando dos se prometen no saben lo que va a ocurrir. Sin culpa por ambas partes, dejan de ser los que eran y el lazo de la promesa se rompe. Y si mal ejemplo se da a los hijos con la distancia, peor estando juntos con la discusión constante o con los malos tratos. Esos niños luego harán lo que vieron hacer a sus padres.
-O los que pronostican el tiempo que va a hacer. Debían tener prohibidas las aseveraciones rotundas, como: “Mañana lloverá”; “Pasado, subirán las temperaturas” o “El domingo lucirá el sol”. Debían anteponer a sus pronósticos la palabra “Creo” o “Me parece que”, que donde dije diego es digo, y al revés, la mayoría de las veces.
-Vale ya, Francisco, ¿qué trae importante la semana que empieza?
-Pues que por fin sabremos si Rajoy forma Gobierno  o si habrá Elecciones el 18 de diciembre.
-¿No era el 24?
-Han pensado que era mejor un lunes que el día de Navidad.
-Para mí que lo mismo da que lo mismo tiene; y si no las hay, mejor aún. Menos gastos y menos idas y venidas por toda España.
-Pues eso.
-¿Y dices que esta semana sabremos por fin si Rajoy forma un Gobierno como Dios manda?
-Si los unos se deciden por la abstención habrá Gobierno; si se mantienen en el “No a Rajoy” habrá Elecciones.
-¿No era Sánchez el de “No a Rajoy para siempre” y ya se fue?
-Pero dejó Escuela y como en Democracia todo se decide con votos, van a votar a ver qué hacen.
-Pues que gane el mejor o el menos malo y que la lluvia no sea cruel con los que estamos fuera.
-Amén, Santo Padre.

                                   Francisco Tomás Ortuño  

lunes, 17 de octubre de 2016

Ser bueno.

17 octubre 2016

Te cuento…
Murcia, las nueve, en mi camarín. Ayer pensaba yo que es importante ser bueno. Lo anteponía a la belleza corporal. Ser bueno y ser inteligente es lo mismo para mí. ¿Qué prefieres que tu hijo sea rubio, de ojos azules y alta talla, o que sea  tan inteligente que llame la atención por su saber, por su bondad y demás cualidades del alma? De tener que elegir, yo me quedo con la inteligencia.

Hay personas inteligentes, con todo, que de vez en cuando no hacen lo que se espera de ellas. “¿Y era tan listo?”, se dice a sus espaldas. Y es que la inteligencia viene a ser como los climas: se miden por la temperatura media. Una persona es inteligente si a lo largo de su vida tiene más ideas claras y geniales que necias y absurdas.

Hasta las personas más inteligentes tienen sus simplezas. Deben ser avisos del Cielo para que su orgullo les haga reflexionar. ¿Es Dios quien da esos avisos a estas personas para que no se endiosen con su talento?

La persona inteligente ve con claridad lo que está bien y lo que está mal, lo que es bueno y lo que es malo, por qué el vecino dice lo que dice contra toda lógica y por qué el otro obra como lo hace y no de otra manera; comprende la envidia, la soberbia y los malos tratos… La persona inteligente ve desde más arriba las causas de acciones incomprensibles a la mayoría; se perjudica y sonríe; le pegan y perdona. Llega al fondo de los problemas y zanja cuestiones que parecen más lógicas con la violencia.

                                    Francisco Tomás Ortuño

domingo, 16 de octubre de 2016

En el Grupo Escolar.

15 octubre 2016

Te cuento…
Santana de Jumilla, Santa Teresa, la una, en el comedor.
Ayer te hablaba de María Dueñas, que se dedica a escribir novelas. Te dije que vendría a la Caixa a dar una Conferencia sobre el arte de escribir, que estas personas no solo escriben sino que hablan; la fama de sus libros les hace ser conocidas y admiradas.
Hoy te cuento que recibí, también ayer, una carta de la Concejalía de cultura de Jumilla, anunciando un espectáculo en el Teatro Vico, de los Coros y Danzas de la ciudad, celebrando el 75 aniversario de su fundación. Hemos venido mi Señora y yo con la intención de pasar la velada con familiares, amigos y paisanos de toda la vida.
-¡Hola!, ¿qué tal?
-Bien, ¿y tú?
-Bien también.
-¿A ver los Coros en el septuagésimo quinto aniversario de su creación?
-Como tú, espero.
El jardín de la Glorieta y el Grupo Escolar, anejo al mismo, donde estuve diecisiete años como Director, ofrecen un espacio amplio, magnífico, para espectáculos al aire libre, que aprovecha el Ayuntamiento. En las fiestas de Agosto, por la Virgen de la Asunción, patrona de Jumilla, se montar allí un escenario enorme, y con los ventanales del Colegio de fondo, representan obras de teato, zarzuelas y funciones de todo tipo. Entre estas, los Coros y Danzas de la localidad, con invitados de toda España -Canarias, Granada, Ciudad Real…- que nos traen su música y bailes regionales.
Hace, por tanto, dos meses que vimos allí la función más bonita que pueda imaginarse. Mi sobrino Fulfencio Tomás era el presentador del espectáculo. Su padre desde el Cielo lo vería orgulloso.
Lo de esta noche va a ser en el Teatro Vico, nuestro Teatro Vico, una joya de teatro, idéntico al Teatro Romea de Murcia, aunque más reducido. Allí hemos visto, cine, teatro, conferencias, y espectáculos de cualquier naturaleza: patio de butacas, plateas, palcos y “gallinero”.
De críos, recuerdo que sacábamos la entrada de “general” –butaca, una peseta; general, 0´50 pesetas- para ver películas del Gordo y el Flaco, de Cantinflas, o del Oeste americano, con el invencible Jhon Waine, y por una reja rota nos colábamos a los palcos. Siento escalofrío solo de pensarlo: había peligro de caer al vacío, pero nosotros entonces no lo veíamos. Espero que hayan tapado aquel agujero que nos permitía pasar del gallinero a los asientos más caros. Hace de esto unos setenta años.

                                               Francisco Tomás Ortuño 

sábado, 15 de octubre de 2016

Cómo se hace una novela.

14 octubre 2016

Te cuento… A mi buen amigo Luis Ortiz Barnés
Murcia, las diez, en mi camarín. Mi amigo Luis Ortiz me trajo ayer dos invitaciones para asistir a la Conferencia que dará la escritora María Puertas en “Espaciocaixa” el 25 de este mes. Versará sobre “Cómo se hace una novela”.
A mí, particularmente, me interesa el tema: lo que diga una escritora consagrada de cómo escribe una novela me debe incumbir. Cada escritor tendrá su “modus operandi” para confeccionar las suyas.
Primero de todo será saber de qué quiere escribir, tener una idea previa que puede surgirle del exterior –por lo que ve u oye- o del interior –un chispazo, una luz que aparece y ve, se hace amigo y ya no puede separarse de ella; la va alimentando y vistiendo, hasta arrojarla fuera en un libro.
Grosso modo, debe ser así. Yo llevo escritos más de cuarenta libros y han nacido de mis ratos diarios de escribir en un cuaderno lo que siento en mí o veo cerca; luego pasando lo escrito al ordenador –antes era a la máquina de escribir- y, por fin, llevando a la imprenta un “chisme” que llaman “pendrai”, que contiene, misteriosamente para mí,  unos trescientos folios para que nazca una criatura.
Hace unos años, en el Club Azarbe de Murcia, pensé en lo que va a hacer María Dueñas. “Cómo nace un libro”, creo que fue el título de mi Conferencia. Comenté el parto que recordaba de algunos míos.
Uno recuerdo que era “Gramática fácil”, con el que quería enseñar de forma fácil y amena la Gramática, que tanto se resistía a los alumnos; sobre todo analizar sintácticamente oraciones compuestas.
Otro fue “Ortografía”: pensé en un Campeonato donde las faltas ortográficas de mis Dictados fueran goles.
Mi Tesis doctoral sobre “Didáctica del Quijote”, me dio para tres libros más: uno para niños, otro para escolares y para adultos otro.
Las novelas de María Dueñas, como del académico Arturo Reverte con su “Alatriste”, han saltado a la fama y se leen mucho, pero creo que muchísimos como ellos escriben historias que les nacen en su cabeza. Ya dijo Dios: “Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra” y ¿quién más artista que el Creador del universo? El hombre es un remedo divino que inventa humanamente.
En cuanto a las fuentes, ¿dónde no hay una novela escondida para crear si hay un artista que la rescata? En todas las personas hay “enredos” que sacar. Es cuestión de mirar con atención y contar lo que se ve o sugiere.
-¡Cuántas novelas podían escribirse con lo que vemos hoy en Política! Cualquier observador ve, como don Quijote, gigantes en molinos de viento y castillos en simples posadas.

                                               Francisco Tomás Ortuño

Verbos irregulares.

13 octubre 2016

Te cuento…
Murcia, las doce y media, en mi estudio. Ha llovido, como decía Mónica, pero dejó de llover. La sangre no ha llegado al río. Yo fui temprano a la piscina sin paraguas, aunque sin coche me hubiera mojado.
-Llover, como te dije, es un verbo unipersonal, como nevar, tronar o granizar. Solo admite una persona en cada tiempo. No puedes decir: yo lluevo, ýo he llovido, yo llovía o yo lloví. Solo cabe la tercera persona: Presente de Indicativo: llueve; Pretérito Perfecto; ha llovido; Pretérito Imperfecto: llovía, y así. Y en Subjuntivo lo mismo: Presente: llueva; Pretérito Perfecto: haya llovido; Pretérito Imperfecto: lloviera, etc.
-Si la lluvia es escasa, en unos sitios la llaman calabobos; en otros orvallo, y en otros sirimiri., que es lo contrario de aguacero, chaparrón, diluvio o tromba.
-Un padre enseñaba meteorología a su hijo y, con tal fin, le decía: “Mira, Senén, siempre que veas nubes como esas en sábado, al día siguiente es domingo”. Y no se equivovaba.
-¿En qué se diferencian los verbos unipersonales de los defectivos, entonces?
-En que los “uni…” indican fenómenos de la naturaleza, como amanecer, helar… y los defectivos carecen de algún tiempo o persona, como abolir, soler, acontecer, balbucir y pocos más. Los unipersonales son defectivos, pero no lo contrario.
-Y ya que estamos con verbos, ¿es correcto “plació”, Pretérito Indefinido de placer?
-Hay verbos que admiten dos o más formas: es el caso que me preguntas: se puede decir “plació” y “plugo”. Ambas correctas; como del Presente de Subjuntivo son correctas “plega”, “plegue” o “plazca”.
-Otra duda: “Podrir “ o “pudrir?
-El verbo “pudrir” admite una “o” en el Infinitivo: “pudrir” o “podrir”. El Participio es “podrido”; en los demás tiempos, modos y personas con “u”: “pudría”, “pudrió”, “pudriera”, etc.
-Complicados son los verbos. Para un extranjero, conjugar bien tiene que ser difícil. Dominar lo verbos irregulares como saber: sé, supe, sabe, sepa, supiera… no es nada fácil.
-Oír con atención y leer mucho será el mejor método para aprender.

                                               Francisco Tomás Ortuño

jueves, 13 de octubre de 2016

Desfile.

12 octubre 2016

Te cuento…
-Murcia, las doce y media, a lomos de Federico.
-¿Otra vez?
-Esta de Federico Balart. No llueve, pero quiere llover. En Madrid está lloviendo.
-¿Cómo lo sabes?
-Lo he visto en la tele: el desfile militar ha estado pasado por agua.
-¿Y se ha celebrado lloviendo?
-Pues sí, los Ejércitos han desfilado por la Tribuna con los Reyes presidiendo. Detrás, el Gobierno en funciones. Muy emocionante, Papa Francisco.
-Sí, emocionante y lo que quieras, pero no hacía falta gastar, habiendo tanta pobreza en el mundo. Y todo para la guerra.
-Es que si no estás preparado, Papa Francisco, del primer mandoble te liquidan. Una pena, pero es así. Siempre hubo guerras, será que es condición humana.
-Esperemos que madure la Humanidad y queden para vergüenza de su pasado. Cuando se diga: “Hubo un tiempo en que las naciones gastaban más en armamento que en cultura y alimento juntos”, habremos superado la fase en que estamos ahora.
-¿Llegaremos a eso, Papa?
-Nosotros no lo veremos, que la Historia anda despacio, pero llegará. Lo que no tiene sentido, termina por abandonarse.
-¡Ojalá que fuera así, Papa Francisco!
-La vida del hombre es un resumen de la Humanidad. Primero la infancia: el niño se pelea y juega; luego la adolescencia: deja las riñas por ayudar esporádicamente a sus compañeros; en la juventud sueña con ser como sus padres; en la fase siguiente forma una familia y trabaja para mantenerla…  La Humanidad es igual, vive fases distintas y se va perfeccionando. Llegará un día en que se olvide de las peleas de su niñez.
-Ojalá que sea así, aunque nosotros no estemos para verlo.
-Lo veremos, Francisco, en otro estado. ¿O es que no crees en la otra vida que nos aguarda?
-Quiero creer con todas mis fuerzas.
-En otro aspecto, las guerras van cambiando también. ¿Es que el hombre del siglo XXI usa caballos para pelear como hacía antes? ¿Para qué los castillos y fosos que construían antess? Desde que podían ser atacados desde el aire con aviones ¿para qué los castillos y el agua hirviendo que arrojaban a los que escalaban sus paredes? Mantener hoy un Ejército, con el gasto que supone, es tan inútil como llevar el Rey escolta. Si quieren acabar con su vida hay medios de hacerlo sin necesidad de sacar espadas. Hoy, Francisco, un Ejército no tiene sentido. Se acabaron aquellas guerras que duraban treinta o cien años como cuentan que las hubo.

                                               Francisco Tomás Ortuño