miércoles, 23 de noviembre de 2016

Genética.

22 noviembre 2016

Te cuento…

Murcia, martes, el tiempo se prepara a grandes chaparrones.
Cuentan, Hilario, que en Gran Bretaña se ha aprobado una Ley por la que los médicos que trabajan con embriones pueden destruirlos si ven que el nuevo ser tendrá defecto físico.
-Ya es hilar fino, Germán, saber  que ese dimnuto embrión va a ser ciego, bizco o falto de memoria.
-Pues dicen que hay embriones y preembriones, que son los embriones en su primera fase del desarrollo. Y que estos “preembriones” no dejan de ser fetos se miren como se miren.
-¿Habrán pensado los hijos de la Gran Bretaña que un ciego, bizco o mongólico puede ser un genio en la música, en el derecho, en la física, o ser un santo ejemplar? No sería justo que esa Ley saliera adelante. 
La genética, con la selección de los “embriones”, organizaría el mundo a su  capricho: “¿Y si quitamos a los que no midan luego dos metros?”. “¿O a los que no tengan ojos azules?”.
            -Es una broma, pero la ciencia que seleccionara los embriones, si podía ver quién va a ser ciego o bizco en el futuro, podría saber quién va a ser envidioso, soberbio, furioso con su pareja… o vaya usted a saber.Serían muy pocos los que pasaran la prueba. Seguro que la disminución de la población en el planeta estaría asegurada.
-Iremos viendo , Hilario, lo que nos depara la medida, .

Francisco Tomás Ortuño

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