30 noviembre 2016
Te cuento…
Murcia, las doce, San Andrés. “Por San Andrés, mata tu res”.
-“Por San Andrés, toma el puerco por los pies; y si lo puedes dejar, lo aguantas a Navidad”. Tomar el puerco por los pies es matarlo; y si está poco cebado, se deja hasta Navidad para que se haga más grande y voluminoso,
-Con el tiempo cambian usos y costumbres. Ahora no se matan los marranos o cerdos en las casas como antes. En el corral había una marranera para el marrano, que iba engordando con amasado y peladuras de patatas,
Cuando estaba de matar, venía el matarife, y con ayuda del hombre de la casa, parientes o vecinos, lo mataban en una mesa grande de madera. Los niños presenciaban la masacre desde una ventana, oyendo los chillidos lacerantes del animal. Ahora se matan de otra forma menos cruel. Pero me figuro que si lo que cuenta es el final: convertirlo en chorizos, longanizas y jamones, vendrá a ser lo mismo o muy parecido.
¿Te conté que en una casa estaban cerca la marranera y la cuadra? El asno todos los días, bien temprano, pasaba cerca del cochino para ir a trabajar. Y lo miraba con envidia: “¡Qué suerte! ¡Todo es comer y dormir!”, pensaba. Pero el día del holocausto vio que lo cogían por las patas, lo echaban a una mesa y le clavaban un cuchillo en la garganta. “Prefiero trabajar, se dijo, a ser marrano para acabar así”. Y yo pienso que fue una lección para los jóvenes de todo tiempo: “Vale la pena trabajar duro que dormirse en los laureles y acabar en la miseria”.
-
“Por San Andrés, todo el tiempo noche es”, dice otro refrán. Quiere decir que amanece muy tarde y anochece muy pronto. Y para terminar, sin mucha relación con los refranes de San Andrés, te cuento un adagio que reza así: “¡Andrés, Padre Baena!”. Y es que había un penitente llamado Andrés, que no encontraba quien lo absolviera de sus pecados con la facilidad que el Padre Baena. Le daba igual pecar que no pecar; le daba lo mismo que sus pecados fueran graves o leves: el Padre Baena se los perdonaba sin escrúpulos, como si fuera el Papa.
Francisco Tomás Ortuño
No hay comentarios:
Publicar un comentario