Te cuento…
Murcia, 20 diciembre 2016, Santo Domingo de Silos, martes.
La persona, Gervasio, es complicada. Difícil conocer siempre a qué obedecen sus acciones y sentimientos. Ahora está de un humor y luego de otro; ahora obra de tal guisa y después de otra distinta, sin saber, ni ella misma, los motivos.
Factores determinantes de su conducta, cambian como un calidoscopio, por circunstancias fortuitas, ajenas a la persona, de forma que es difícil su control. Una noticia puede crear reacciones en cadena; un gesto puede remover el psiquismo de forma impredecible.
Estamos sujetos, en todo momento, a los efectos de sensaciones corporales y espirituales. Y si una persona, Gervasio, es complicada, ¿qué será la pareja?, ¿qué será la sociedad?
-Ay, Agustín, no estoy contigo, ¿para qué tenemos la inteligencia sino para que gobierne a la persona? ¿Acaso el coche, hasta hoy por lo menos, marcha sin conductor? Malo sería dejar que nos gobernaran las pasiones que nos asaltaran sin control.
Francisco Tomás Ortuño
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