domingo, 11 de diciembre de 2016

Encontradizo.

10 diciembre 2016

Te cuento…

Murcia, las diez, en mi estudio que da a la calle salón, por donde no pasan coches. Nuestra Señora de Loreto en el calendario. Día sin lluvia por estos pagos murcianos, pero poco seguro; el tiempo indeciso, receloso, poco de fiar en suma.
Las noticias que llegan de fuera son poco tranquilizadoras: África se seca, Asia pasa hambre, América… ¿qué quieres que te diga?, está por saber lo que traerá el nuevo Presidente, sucesor de Obama. El Planeta Tierra, tan grande y tan hermoso, no va por buen camino.
Mira por dónde, Señor, esta Navidad, que ya tocamos de tan cerca, podía ser una Navidad histórica. Si Tú dijeras: “¡Basta ya de sufrir, hijos míos!”, y  nos dieras nuevas luces para llevarnos bien unos con otros, y nos desposeyeras de egoísmos, de vanidades, de envidias, de avaricias…
Mira por dónde, podía ser la Navidad que todos deseamos. Tú, que nos creaste y nos hiciste tan poco gobernables, venías a poner orden, o a cambiarnos estructuralmente. Solo tenías que proponértelo. Este sería un buen momento. Te hacías el encontradizo y veías en qué ha quedado lo que hiciste.
Porque igual estás creyendo que hemos alcanzado la felicidad. Tú vienes y observas. Cuando sintonices con nosotros, verás que hay que intervenir: si no cambiarlo todo, enmendar muchas cosas.
Así no, que está llegando a límites de locura: unos respiran, pero la mayoría se asfixia; algunos aún comen, pero los más no tienen qué llevarse a la boca. No, así no puede seguir. Ven por aquí, date una vuelta por este rincón de tu Universo.
Haz el milagro esta Navidad. Tú vienes y ves cómo vivimos y luego… Hay mucho mal en los corazones. Las flores que dejaste se han convertido en cardos. Tu siembra se ha perdido. Esta Navidad podía ser histórica. Deshaces lo hecho y vuelta a empezar.
Nos llevas otra vez al Paraíso aquel donde no se trabajaba, ni se sufría, ni nada de nada, repara aquel soberbio traspiés que tuvo Eva, y a empezar de nuevo. Esta Navidad podía ser un buen momento.

Francisco Tomás Ortuño 

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