viernes, 2 de diciembre de 2016

Empreñarse.

1 diciembre 2016

Te cuento…
Murcia, las doce y media, junto al piano. Llovizna: ni llueve ni deja salir a la calle; no llueve “a cántaros”, o “a más y mejor” sino que llovizna. Volvemos la esquina del mes de noviembre lloviznando, del verbo lloviznar, verbo, como sabes, unipersonal, que solo se usa en infinitivo –lloviznar- y en la tercera persona del singular de todos los tiempos –llovizna, lloviznaba, lloviznó, etc.-, como nevar y cuantos signifiquen fenómenos de la Naturaleza.
Constan estos verbos, como los demás, de radical y desinencia. La radical de un verbo está constituida por las letras que preceden a la terminación ar, er o ir del infinitivo. Así, pues, para saber la radical de un verbo –lloviznando, por ejemplo- se pone en infinitivo y se quita la terminación o desinencia ar. “Llovizn” será la radical.
La Real Academia Española emplea el género masculino a radical –el radical-, pero la Gramática oficial, en su párrafo 86, aplica el femenino –la radical-.
A los verbos unipersonales también cabe considerar como impersonales, ya que su acción no cabe atribuir a ningún sujeto determinado. Algunos autores llaman a estos verbos terciopersonales.

-¿Quieres salir de los verbos unipersonales, Filiberto, y decir con qué Santo empezamos el mes?
-Entre otros, como San Eloy, con San Cutberto, del siglo XVI. Primero era protestante y luego se convirtió al catolicismo y fue ordenado sacerdote. En un viaje a Inglaterra fue arrestado, juzgado, invitado a abjurar, y finalmente descuartizado vivo.

Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre”. Y luego: “El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a aquel hombre que edificó su casa sobre arena: Cayó la lluvia, soplaron los vientos y la casa se hundió totalmente”.

-¿Qué tal unas “Curiosidades” del idioma, Simplicio?:
Cuando un hijo se parece al padre, se dice de él que salió escupido a su padre. O que es escupido a la madre que lo parió. Yo pienso que se  borró la letra “l” de esculpir en algún momento y lugar; que sería en un principio “esculpido” a su padre o a su madre. Pero se sigue usando “escupir” por “esculpir” siendo tan distintos términos y encerrando conceptos tan dispares.

Cuando dos se casan y hay luego discusiones en la pareja, se suele decir: “Acabóse el pan de la boda”.
Derretirse como portugués”, se dice del que se enamora fácilmente, porque esta opinión se tiene de los portugueses, que son muy enamorados.
Empreñarse” se dice de uno que acepta la primera información que oye, buena o mala: “Se empreña de lo que dice Fulano”. “Se empreña del aire”: se dice de los que creen fácilmente cosas que oyen.

Francisco Tomás Ortuño

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