viernes, 30 de septiembre de 2016

Para siempre.

29 septbre 2016

Te cuento…
            Murcia, la una, en mi estudio de la calle Federico Balart. Con el Papa de compañía. ¿Dónde mejor? ¿Con quién mejor? Ya he felicitado por Correo electrónico a Miguel, a Miguel Ángel y a Gabriel. Son los santos de hoy en la familia.
-Pronto será el nuestro, Papa Francisco, y nos felicitarán a nosotros.
-Por muchos años que lo hagan, tocayo. Nadie quiere dejar “la casa”, por mal que le vaya en ella.
-Eso decía don Juan Paco Baeza, sacerdote y profesor en el Colegio de Enseñanza Media “San Francisco de Asís”. ¿No es una duda manifiesta de que haya otra vida después? Santa Teresa, en cambio, decía: “Muero porque no muero”, que era como desear fervientemente que la Muerte se la llevara de este mundo a gozar de la otra vida.
-Pues yo, siendo Papa, no quiero irme. Me pasa como a Sánchez del Partido Socialista. El bien que pueda hacer aquí a mis hijos dejaré de hacérselo cuando me vaya. Con todo, estoy dispuesto a partir cuando quiera Dios.
-¿Cómo será la otra vida, Papa Francisco? ¿No será aburrido no tener nada que hacer? ¿Qué ocupación tendremos si no trabajamos? Tú, como Papa, debías de saberlo.
-Déjalo a la sorpresa: será mayor el sobresalto positivo que llevemos.
-¿Es cierto que viviremos una eternidad?
-Eso sí lo sabemos. Es una de las verdades que nos ha revelado Dios.
-¿Y qué es una eternidad?
-Para siempre.
-Ahí quería llegar: para siempre. ¿Podemos entender con mentalidad terrena, lo que significa “para siempre”? Decimos que viviremos una eternidad como si pudiéramos comprender lo que significa, pero yo no puedo entender nada que no acabe nunca. Y creo que nadie pueda entenderlo.
-Razonamos con medidas de aquí, Francisco. Luego veremos que es más fácil de comprender. Se nos caerá la venda que llevamos puesta, y todo lo veremos de otra forma.
-¿Y quién sabe lo que sabremos luego si nadie ha vuelto a decirlo? Pienso que todo son lucubraciones, divagaciones, meditaciones… Si los peces pensaran, ¿podían saber qué hay fuera del agua? Si los que han salido no han vuelto, ¿cómo pueden haber dicho a los que quedaron cómo viven fuera?
-Como Papa, debo corregirte, Francisco: Dios nos ha revelado lo necesario para saber qué habrá después de morir y cómo será ese cielo que nos aguarda. Coge un Libro que empieza así: “Al principio creó Dios los cielos y la tierra..”. Es palabra de Dios.

                                               Francisco Tomás Ortuño

jueves, 29 de septiembre de 2016

Colección Austral.

28 sept. 2016

Te cuento…
            Murcia, donde ayer, la una. El cielo amenaza lluvia como vaticinaron Silvia, Mónica y Martín en sus cadenas, pero aquí no llueve, con la falta que nos hace el agua.
            Estoy leyendo la novela “Romeo y Julieta” de Willian Shakespeare, número 317 de la Colección Austral.
            -¿No la habías leído antes?
            -Sí, y la prueba es que tengo subrayados párrafos en la misma.
            -¿Entonces?
            -A los buenos amigos los vemos con gusto siempre. ¡Qué mayor placer que abrir un libro y releer sus páginas! Estos de la Colección Austral son mis preferidos. ¡Como quisiera tenerlos todos! De los que dispongo, más de cien, de vez en cuando saco uno al azar y lo saludo emocionado, como haría con el amigo que se fuera de viaje y volviera años después.
            Hoy he cogido “Romeo y Julieta”, de Shakespeare, y he recordado a los Montescos –Romeo- y Capuletos –Julieta-, familias enfrentadas en las que pagan los platos rotos dos jóvenes que se aman.
            Del mismo autor, la Colección Austral ha publicado Hamlet (27), El Rey Lear (54), Otelo (87), El Mercader de Venecia y Macbeth (109), La tempestad (116), Antonio y Cleopatra (127), Julio César (828) y algunos más.
            No podía faltar en la Colección antológica, Don Quijote de la Mancha, de Cervantes, número 150, que tan manoseado tengo por ser uno de mis favoritos.
            Hace ya años que compré los publicados en Austral de algunos autores como Marañón, Azorín, Ortega y Unamuno. Son golosos de verdad, pues se leen de una sentada; buena letra, unas 150 página, 17´5 por 11´5 cms. Quisiera que mis hijos o nietos sigan luego completando, con nuevas compras, libros de la Colección que tantos ratos buenos me han hecho pasar a mí.
            ¿Quién ha dicho que el libro de papel va a desaparecer por el formato digital? Espero que no. Donde haya libros como los de esta Colección, ningún otro podrá desbancarlo.
            Como he sido amante de las Colecciones, poseo los cien libros de la Colección RTV, Biblioteca Básica Salvat: 1 “La tía Tula”, de Unamuno; 100 “Historia de la Pintura Española”, de Enrique Lafuente. Este último lo adquirí  en abril del año 1971. Quiero recordar que cada ejemplar lo recogía por semanas, al precio de 25 pesetas, en en el kiosco de Teófilo Hurtado, amigo y compañero en el Colegio de Enseñanza Media “San Francisco de Asís”.  También poseo otras Colecciones de Arte, de Literatura, de Historia, etc, Para un bibliófilo, para no aburrirse.

                                               Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El tiempo es el mejor juez.

27 sept. 2016

Te cuento…
            Murcia, las seis de la tarde, donde mismo otras veces, en mi retiro que da a la calle Federico Balart. Esta mañana me levanté a las seis para ir a Inacua. Era noche cerrada todavía, pero había coches circulando. Y a las siete había gente en la piscina. Cada persona cumple un horario, diferentes en sus actividades; el que empieza a trabajar a las ocho, acude a las siete a bañarse, y así. El Papa Francisco me sonríe y levanta el dedo pulgar de la mano derecha, aceptando lo que digo.

            En una sauna coincidí con don Diego, sacerdote. En bañador, como otro hombre cualquiera. Yo lo he reconocido por nuestra vecindad, pero otros no han sabido que era sacerdote.
            -¿Acaso no puede bañarse en Inacua por ser sacerdote?
            -Pues ha costado lo suyo. Me contaron que el cura de un pueblo fue a la capital un domingo a ver una corrida de toros. Y para pasar desapercibido se vistió “de paisano” y se puso una boina. Otro del pueblo, que fue también a ver la corrida, se le quedó mirando, se acercó a él, y cuando estuvo a su lado, exclamó: “Pues sí, es el cura de mi pueblo. ¿Qué hace usted aquí, don Daniel, con boina y sin sotana?”.
-¿Qué voy a hacer, Cristóbal? –contestó resignado el padre-, lo que tú: viendo la corrida, Y todos supieron luego que el cura estaba en la plaza. ¡Qué cambios de ver las cosas en poco tiempo. Hoy los curas van a los toros, al teatro o a Inacua y no llaman la atención.  
-Tampoco conducían las mujeres, o fumaban, o viajaban solas. Y ahora eso es historia. Ha costado lo suyo poner en práctica la máxima de que “todos somos uno, los bueyes y los vacunos”.
-O sea que el hombre y la mujer son una misma cosa: “De hombre a hombre, cero si su comportamiento es bueno”.
El Papa me mira sonriendo con el dedo pulgar hacia arriba. “Así es”, parece que me dice.
-Como los negros y los blancos. Obama fue proclamado Presidente de los Estados Unidos hace ocho años. ¡Cómo lo celebraron los negros que fuera negro el Presidente de la nación más poderosa de la tierra! El 6 de noviembre del año 2008 escribí yo en mi libro “Crónicas informales”: “¿Cómo seguirá Obama? ¿Habrá despertado ya del sueño? ¿Habrá soñado con Luther King?
-Enhorabuena, Barak, tú has culminado mi labor: mi sueño por fin se ha visto hecho realidad.
-Así es, Martín, ya lo sé, y lo tendré presente mientras viva. Soy tu continuador en el sueño tuyo –I have a dream-, que ha logrado culminarlo…
-Pero aún hoy, veladamente, se persiguen.
-Acabarán por aceptarlos como a los curas en las plazas de toros, a las mujeres fumando o conduciendo un coche. El tiempo es el mejor juez.
El Papa me sonríe. Está de acuerdo conmigo,

                                                           Francisco Tomás Ortuño

martes, 27 de septiembre de 2016

Con renglones torcidos.

26 septbre 2016

Te cuento…
Murcia, las once, en mi estudio con el Papa.
-¿Qué tal, Papa Francisco?
-Muchos días sin verte; con tantos “estudios” y viajes, me tienes abandonado. Aquí descanso y pienso en vosotros.
-¿Qué piensas, Santo Padre?
-He pensado bastante en las Elecciones vascas y gallegas que hubo ayer. La mayoría absoluta de Feijoo aclara la situación de Rajoy en España.
-¿Tú crees? Sánchez no deja la presa fácilmente.
-Ahora sí, Francisco; si no la suelta, le harán soltarla. Su última esperanza estaba en estas Elecciones, y en las dos le han dicho claro los votantes que deje la Secretaría General del Partido Socialista.
-¡Qué alivio para don Mariano; le temía como al mismo Demonio. “Este es capaz de pactar con Podemos y los Separatistas con tal de ser Presidente”, le decía a su señora. Y ella le llevaba a la cama una tila para que cogiera el sueño.
-Es que no hay peor enemigo, Francisco, que quien desea ganar con tal ímpetu. En la vida tenemos muchos ejemplos de personas así; aunque muchos luego no logren su objetivo.
-¿Y qué les hace perder a estas personas que tanto empeño ponen en alcanzar algo?
-Pues la misma razón o sinrazón. Dios hizo bien las cosas y nosotros a veces las distorsionamos y, obcecados, no vemos que no es posible lo que queremos lograr. Tú puedes desear que tres y dos sean siete, o que el círculo sea cuadrado o heptagonal, pero lo que no puede ser no puede, ser por mucho que nos empeñemos.
-¿Quieres decir, Papa Francisco, que lo que tiene que ser no puede ser cambiado por el hombre?
-Te veo venir, Francisco. Dios sabe lo que vas a hacer en situaciones que se presentan, pero tú debes luchar con todas tus fuerzas por conseguirlas.
Hay un matiz que diferencia el razonamiento: tú no debes echarte a dormir porque el futuro se conozca y lo que haya de ser será. Tú debes tener objetivos, intenciones, propósitos por alcanzar y poner todo tu empeño en conseguirlos. Si no son adecuados o correctos para ti, Dios los apartará de tu camino.
-Me dejas con una duda, Papa Francisco: ¿Va a haber terceras Elecciones en diciembre?
-Eso solo Dios lo sabe, y a nosotros toca trabajar por lo que cada uno desee. Hasta que no llegue la fecha no podremos saber lo que Dios nos tenía reservado.
-Vale, Santo Padre, y gracias por la información. Pasemos a otra cosa.
-Seamos buenos y humildes, Francisco, y Dios nos premiará. La guerra no lleva a buen puerto. Estoy triste viendo cómo se matan hermanos en muchas partes del mundo.
-Pero si hay guerras es porque Dios nos hizo como somos, ¿no?
-Y nos dio una razón para utilizar, pero la usamos mal.
-¿Y quién hace que la usemos mal, Papa Francisco?
-El Demonio, tocayo, siempre el Maligno, al que hacemos caso cuando no debemos.

                                               Francisco Tomás Ortuño

lunes, 26 de septiembre de 2016

Las ranas de Santana.

25 septbre 2016

Te cuento…
            Santana, la una y media, en la jaula antimoscas. Tengo enfrente la piscina, y en una ventanita de la “depu”, descansan dos ranas que la ocupan. Te hablé de ellas antes: han pasado con nosotros el verano. Las echábamos y volvían. No quieren razones: para ellas es su casa. De dónde llegaron no lo sabemos; quizás ni ellas. Un día las encontramos y, por insistencia, las hicimos de la familia.
            Y no del todo es verdad lo que digo, que ellas se resisten: cuando nos acercamos, saltan al agua; no sé si por miedo a que les hagamos daño, o porque desprecian nuestra compañía. Pero ahí están. “¿Siguen las ranas en la piscina?”, nos preguntamos cuando volvemos de Murcia. Son ya mascotas nuestras.
            Hay también en la piscina un caracol y una tortuga, pero son de piedra. Siempre inmóviles, ocupan sendas esquinas del estanque. Las ranas ya se habrán dado cuenta. “Caracol, tortuga, ¿damos juntos un paseo?”. Pero habrán desistido de hablar con ellos. “Os dejamos, que vosotros no podéis moveros”. Lina se acerca aquí con un vaso en la mano. Me trae una limonada. “Gracias, hija, por el obsequio” le digo.
           
            Hemos bajado al pueblo a oír la Misa dominical en la iglesia de Santiago. Don Roberto es el párroco y con la Eucaristía ha celebrado un  Bautizo. Ha comunicado a la parroquia que el próximo domingo se dirá ya Misa en San Agustín, como antes. ¿Volverá a ser el oficiante mi amigo Pedro Antonio? El barrio ha crecido y pide tener su Iglesia como otros barrios que se hacen grandes. Como San Juan, por ejemplo.
            ¿Y por qué no la Iglesia de Santa María? Lo hemos comentado en el coche cuando pasábamos cerca. Santa María fue la primera Iglesia de Jumilla, y de ella se conservan todavía la torre y vestigios de su estructura. Luego se abandonó cuando construyeron la enorme, basilical Iglesia de Santiago. Yo pediría rescatarla del olvido y volver a ella con obras para recuerdo de los jumillanos.

                                               Francisco Tomás Ortuño 

domingo, 25 de septiembre de 2016

Lo que tú quieras.

24 septbre 2016

Te cuento…
Santana, las cinco de la tarde, en la terraza grande. Mamá lee y yo escribo. El cielo está limpio de nubes y el aire duerme la siesta. La campana del convento da las cinco campanadas de rigor.
-¿Cuándo habéis venido a este refugio santanero, Vicente?
            -Amanecimos en Murcia y hemos comido aquí. Fue pensado y hecho, Sebastián. “¿Nos vamos a Santana?”, dijo mi Señora. “Lo que tú quieras”, contesté yo. No me opongo a cuestiones como esta, donde no hay perjuicios para nadie. Es una filosofía que recomiendo. Si costara cuartos o trajera perjuicios, lo pensaba, o me oponía; pero gratis  y sin daños añadidos para nadie, no me opongo. “¿Tomamos el café en la puerta de la cocina?”. “Donde tú digas”. ¿Qué pierdo yo ni gano con que sea en el comedor o en otra parte?
            -Pues los hay que discuten por menos, Sebastián. Y es que quieren salirse con la suya, llevar las de ganar, o ser quien mande. ¡Cuántos matrimonios se rompen por niñerías tales!
Lo habré dicho antes: en tiempos relativamente próximos, de nuestros padres sin ir más lejos, el hombre no permitía que la mujer opinara, y menos que discutiera lo que él decía. “¡He dicho y tú a callar!”. Eran tiempos de dictaduras, con gobiernos totalitarios, que se copiaba en las casas. El hombre se creía menos hombre si era la mujer la que ordenaba. La frase: “Es un calzonazos” significaba que no mandaba en su casa.
A partir de los ochenta, los tiempos trajeron otras modas y modos de hacer. Las mujeres exigieron paridad con el marido en el trabajo. ¡La que se armó! Si se conocieran casos que no cruzaron fronteras, ni la guerra de Troya. “¡Tú a mí!”, “¿Quién manda aquí?”. ¡Cuántas separaciones, aparentemente injustificadas! ¡Cuántos crímenes sin resolver! ¡Cuántos suicidios y homicidios por lo mismo!
Proliferaron los abogados que resolvían problemas domésticos y los que se derivaban de ellos con los hijos del matrimonio en guerra permanente. “El coche es mío, que me lo regaló mi padre”, “La casa por el hijo: tú te quedas con la casa y yo me llevo a Juanito”.
-Este problema no está resuelto aún, Vicente, que muchas separaciones tienen su origen en querer mandar, que tardarán años en limpiarse la sangre de herencias adquiridas.
-Vamos a dejar el tema del ordeno y mando, que tiene mal fin. Los vecinos más cercanos acaban sus vacaciones. Están preparando el coche para la marcha.. Hasta una bicicleta bien atada por fuera del coche como si fuera una mochila que se lleva a la espalda en una excursión. El otro vecino juega al balón con sus hijos.

                                               Francisco Tomás Ortuño